Según los datos presentados por el estudio de la Unión Europea sobre el impacto económico y los patrones de viaje del turismo accesible (Economic Impact and Travel Patterns of Accesible Tourism in Europe), este tipo de turismo alcanza ya el 12% de la cuota total del mercado turístico. Esta cifra, además de poner de manifiesto una vez más la necesidad de adaptar la oferta turística a todos los viajeros, revela la oportunidad de negocio que supone el turismo accesible para todo tipo de empresas turísticas, desde alojamientos a agencias de viajes y turoperadores.

Solo en España, y siguiendo los datos de este estudio, hay alrededor de 2.726.000 personas con necesidades especiales de accesibilidad, a los que habría que sumar la población mayor de 65 años -7.918.000-, lo que nos daría un total de 10.645.000 personas que podrían beneficiarse de una oferta turística accesible para todos.

Por este motivo, es fundamental que la accesibilidad se implemente en todos los productos y servicios que configuran el viaje, así como en cada fase del mismo, empezando por la planificación. Y es precisamente aquí donde agencias de viajes y turoperadores juegan un gran papel.

 

¿Qué pueden hacer las agencias de viajes por el turismo accesible?

Para responder a esta pregunta nos basaremos en el documento elaborado en 2015 por la Organización Mundial del Turismo titulado “Manual sobre Turismo Accesible para Todos: Principios, herramientas y buenas prácticas”, y que va destinado a todo tipo de entidades turísticas –públicas o privadas-, no solo a aquellas que especializan sus servicios en el sector del turismo accesible.

  • Accesibilidad en la agencia. Comenzamos con una recomendación evidente: aquellas agencias que tengan local físico deben estar adaptadas arquitectónicamente para personas con movilidad reducida, para así permitir el acceso tanto al local como a los servicios ofertados a todos los viajeros.
  • Conocimiento de la oferta. Para poder ofrecer el mejor servicio a todos los viajeros, los agentes de viajes deben mantenerse informados sobre las características de los paquetes que ofertan. Del mismo modo que conoce detalles del hotel incluido en una reserva como piscina o bufé libre, el agente de viajes también debe saber si dicho hotel está adaptado a huéspedes con movilidad reducida o si en una visita guiada se utiliza en lenguaje de signos.
  • Información sobre los servicios adaptados. Solo conociendo bien la oferta se podrá informar debidamente a los viajeros sobre lo que va a encontrar durante su viaje en lo que respecta a la accesibilidad. Esto se traduce en que todo el material promocional utilizado debería incluir también indicaciones precisas sobre servicios e instalaciones accesibles.
  • Información sobre servicios útiles. Además de los servicios turísticos propiamente dichos, una buena idea es facilitar información sobre otros que pueden ser útiles para ciertos viajeros, como la localización de instalaciones de reparación de prótesis y equipos, clínicas veterinarias para perros guía o centros de asistencia médica especializada, entre otros.
  • Contacto accesible. Es importante facilitar a los viajeros medios de contacto accesibles, como teléfonos de texto, faxes o correos electrónicos; así como la información en los formatos alternativos que puedan ser útiles (como folletos con grandes caracteres, braille o información en formato digital accesible).

 

Estas son solo algunas de las buenas prácticas que las agencias de viaje pueden poner en marcha por hacer del turismo algo accesible para todos, pero hay muchas más. Según destaca la OMT, el primer paso para ofrecer un buen servicio accesible es entender que todos somos diferentes, con  necesidades y preferencias especiales y, por tanto, ofrecer un servicio estandarizado no es siempre la mejor opción.

 

Hacia una norma para el turismo accesible

Afortunadamente, son cada vez más los objetivos que se cumplen para hacer del turismo accesible una realidad. El último de ellos ha sido la celebración de la reunión de trabajo Turismo y servicios relacionados. Turismo accesible para todos. Requisitos y recomendaciones, organizada para la elaboración de la norma ISO 21902.

En este encuentro, impulsado por Fundación ONCE, la Asociación Española de Normalización, UNE y la Organización Mundial del Turismo, se han sentado las bases para desarrollar un estándar internacional que incluya los criterios técnicos, recomendaciones y requisitos en el turismo accesible.