Los viajeros de los transportes colectivos públicos españoles que circulen por nuestro país –o que efectúen su salida dentro de nuestras fronteras- están protegidos por un Seguro Obligatorio de Viajeros (S.O.V.). Así se establece en el Real Decreto 1575/1989, que, entre otras disposiciones, recoge el listado de medios de transporte que deben ofrecer el S.O.V. incluido en el billete o título de viaje; entre los que se encuentra el tren. Os explicamos que coberturas contempla esta póliza.

 Trenes: Seguro Obligatorio de Viajeros

¿A quién protege el S.O.V. en los trenes?

Como se puede extraer lógicamente de su nombre, el Seguro Obligatorio de Viajeros en tren protege a todas las personas que en el momento de producirse un accidente de ferrocarril estén en posesión del billete de tren –ya sea de pago o gratuito-.

Dentro de este colectivo también se encuentran aquellos niños que viajen gratis o sin billete porque así se estipule en las normas del ferrocarril. En el caso de los trenes AVE, Larga Distancia y Avant, por ejemplo, los niños menores de 4 años viajan gratis si comparten plaza, aunque deben disponer del correspondiente “billete gratuito de niño”.

Pero el S.O.V. no solo asegura a los pasajeros del ferrocarril., sino que extiende su protección a los empleados dedicados a las distintas labores de funcionamiento del tren, así como al personal de las Administraciones Públicas que se encuentren en el tren durante el trayecto llevando a cabo sus funciones laborales.

 

¿Qué riesgos cubre el Seguro Obligatorio de Viajeros en tren?

Este seguro está diseñado para indemnizar a los viajeros que sufran lesiones corporales como consecuencia directa de un accidente en el medio de transporte: choques, salidas de la vía, roturas, explosiones, incendios… cualquier anormalidad que afecte al tren o proceda de este y tenga como resultado la incapacidad temporal, permanente o el fallecimiento del viajero.

En general, los viajeros gozarán de esta protección en caso de que el accidente se produzca tanto durante el trayecto del tren como justo antes –una vez puesto el tren a disposición de los viajeros- e inmediatamente después de terminar el viaje, siempre que los asegurados se encuentren en el interior del tren.

No obstante, también estarán protegidos los viajeros que sufran accidentes en las siguientes situaciones:

  • A la entrada o salida del tren, siempre que el asegurado tenga contacto directo con este.
  • En el acceso o abandono del tren en movimiento, si así lo exige las características del medio de transporte.
  • Durante el acceso o evacuación del tren por una situación excepcional que implique mayor peligrosidad para el viajero.

 

Derechos del viajero de ferrocarril ante retrasos

Además del Seguro Obligatorio de Viajeros, que contempla los accidentes, las empresas de ferrocarril tienen una serie de obligaciones para salvaguardar ciertos derechos adicionales de sus pasajeros. Es el Reglamento 1371/2007 del Parlamento Europeo y del Consejo el que recoge estas obligaciones, entre las que se encuentran aquellas que tienen las empresas ferroviarias en caso de retrasos en la llegada o la salida del tren.

Atendiendo a lo expuesto en este reglamento –que afecta a los viajeros de ferrocarriles que presten servicio dentro del territorio de la Comunidad Económica Europea-, si se produce una cancelación o retraso superior a 60 minutos, la compañía ferroviaria tiene la obligación, en primer lugar, de informar debidamente sobre la situación a los viajeros. Además, deberán ofrecerles la opción de elegir entre:

  1. El reintegro del importe del billete si el retraso ha provocado que el viaje pierda su razón de ser (por ejemplo, servir de enlace a otro medio de transporte).
  2. La conducción al destino por una vía alternativa lo antes posible.
  3. La continuación del viaje en una fecha posterior que convenga al viajero. Tanto esta opción como la anterior tendrán que realizarse en condiciones de transporte comparables a la contratada por el viajero.

Si el viajero escoge la opción 2 o 3 tendrá también derecho a una indemnización equivalente al 25% del precio del billete –para retrasos entre 60 y 119 minutos- al 50% -para retrasos de un mínimo de 120 minutos-.

En cualquier caso, los viajeros tendrán derecho a comidas y refrigerios en una proporción adecuada al tiempo de espera, así como a alojamiento cuando sea necesario.

 

Seguros de viaje adicionales para pasajeros de tren

Aunque por ley los viajeros de tren puedan disfrutar de ciertos derechos relacionados con este medio de transporte, siempre es recomendable contar con un seguro de viaje, ya que estos vienen a ampliar estas garantías y sus límites económicos y añaden un gran número de coberturas útiles para todo el viaje, no solo al desplazamiento en tren: cancelación o interrupción del viaje, asistencia médica, transporte in itinere, compensación por pérdida de servicios, etc.

Además, las dos normativas citadas en este artículo solo tienen validez dentro de España y de la Comunidad Económica Europea, respectivamente. Por tanto, un seguro de viaje resulta aún más útil para aquellos viajeros que se desplacen a destinos internacionales.