Porque con las Olimpiadas llegará el impulso necesario para reflotar nuestra economía y, todavía más importante, nuestro optimismo. De ambos flancos andamos escasos en los últimos años y el anuncio de Madrid como sede olímpica para 2020 sería sin duda el reconstituyente que todos necesitamos.

Faltan solo dos días para que los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) den a conocer la ciudad elegida para los Juegos Olímpicos que, sin duda, pasarán a la historia como los juegos de la austeridad. Las tres grandes candidatas son Madrid, Tokio y Estambul y los últimos informes del COI, sitúan en primer lugar a la capital española. Por eso el sábado a las 22’30h todos nosotros debemos estar con los dedos bien cruzados para que Madrid sea el nombre que se pronuncie en Buenos Aires, un anuncio que supondría importantes beneficios no sólo para nuestra capital sino para el conjunto del país.

Beneficios tangibles e intangibles

Por todos es conocido que las Olimpiadas no son siempre la mejor de las inversiones. La gran diferencia entre el presupuesto inicial y el gasto final hace que, en muchas ocasiones, la balanza se incline más hacia el lado del fracaso económico que hacia el éxito. En Madrid este riesgo prácticamente desaparece ya que la mayoría de las inversiones ya se han realizado por lo que, la celebración de los Juegos no sólo no supondría un gasto tan importante sino que nos ayudaría a rebajar la abultada deuda de la capital.

De hecho, que Madrid sea la sede de los Juegos Olímpicos, traerá ventajas económicas de primer orden, pues se prevé que acudan 800.000 visitantes que realizarán un gasto estimado de 600 millones de euros. Para cubrir las necesidades de estos visitantes, se crearán cerca de 150.000 nuevos puestos de trabajo, entre directos e indirectos: aumentarán los ingresos de las empresas turísticas, de transporte, seguridad, restauración, así como las dedicadas al ocio y a la moda. Las habitaciones de hotel alcanzarían las 48.291 en 2020, lo que supone un aumento del 7.47 %.

Un trampolín turístico

Nunca, ningún otro acontecimiento será capaz de poner a Madrid en el punto de mira del mundo entero del mismo modo. En el año 2012, mil millones de personas siguieron en directo la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres. ¿Pueden imaginar un escaparate mejor para nuestro sector turístico?

Si lugar a dudas, con los Juegos, quedarían reforzadas la marca Madrid y la Marca España, ya que el hecho de que el COI deposite su confianza en un país mejora su imagen ante la comunidad internacional. De hecho, aunque España no fuera el país elegido, los réditos pueden ser importantes ya que la sola convocatoria llama a la inversión privada y sitúa a la ciudad en el mapamundi.

Como decía al inicio del artículo, además, la candidatura conlleva beneficios tanto tangibles como intangibles muy valiosos en momentos de crisis como los que España atraviesa desde hace ya varios años. Convertirnos en sede olímpica supondría sin duda una inyección de ilusión y optimismo para los españoles. No hay que olvidar que el deporte tiene un factor de integración, cohesión social, ánimo, alegría y disfrute muy importante. Una imagen de optimismo que proyectaríamos al mundo entero y que nos permitiría seguir incrementando el turismo receptivo que tan buenas cifras nos ha regalado este verano.

Es importante señalar, además, que habría seis subsedes distribuidas por toda España por lo que la estela de beneficios se extendería también a Barcelona, Córdoba, Málaga, Valladolid, Zaragoza y Valencia.

Ventajas de Madrid frente a otras candidaturas

Entre las ventajas que presenta Madrid frente a otras candidaturas destaca el hecho de las infraestructuras están ya finalizadas en un 80%, puesto que la mayoría de los cambios de la fisionomía de la ciudad ya se han llevado a cabo, como los túneles de la M30, Madrid Río, ampliación del metro, peatonalizaciones y sedes – Madrid Arena acogería el balonmano, el Santiago Bernabeu el futbol, el Lago del Retiro o las pistas de arena para partidos de voleyplaya-.

Entre las pocas construcciones que quedan pendientes estaría una Villa Olímpica al este de la urbe, que sería dirigida a alquiler de edificios residenciales tras finalizar los juegos, para evitar que se convierta en uno de los temidos elefantes blancos. También habría que construir algunas paradas de metro y de tren.

Pocas inversiones pendientes y una gran necesidad de sacar rendimiento a todo lo que ya se construyó para anteriores candidaturas…motivos más que suficientes para que la alegría sea general si el sábado el COI pronuncia la palabra mágica: Madrid.

Crucemos los dedos. Podemos.