No en pocas ocasiones, los clientes de las agencias de viajes desean pagar en efectivo sus reservas, siendo algo muy común en los viajes de luna de miel, ya que los viajeros aún no han ingresado el dinero recibido como regalo de bodas. No obstante, es importante que desde la agencia de viajes conozcas cuáles son las condiciones y límites legales del pago en efectivo.

 Agencias de viajes: pagar en efectivo

¿Qué es el pago en efectivo en las agencias de viajes?

 En primer lugar, es importante conocer cuáles son los medios de pago en efectivo, pues se tiende a pensar que este se limita al uso de moneda o papel moneda. Para ello, nos tenemos que remitir al artículo 34.2 de la Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo.

Según esta normativa, se entiende por medios de pago en efectivo:

  1. La moneda metálica y el papel moneda, ya sean nacionales o extranjeros.
  2. Los cheques bancarios al portador, independientemente de la moneda en la que estén enunciados.
  3. Cualquier otro medio, ya sea físico o electrónico, concebido como medio de pago al portador.

 

¿Cuál es el límite del pago en efectivo?

Siempre que se realice una operación económica en la que una de las partes actúe como empresario o profesional –por lo que se incluyen las agencias de viajes- y el importe sea igual o superior a los 2.500 € -o su equivalente en moneda extranjera-, no podrá pagarse en efectivo.

Así lo establece la Ley 7/2012, de 29 de octubre, de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y lucha contra el fraude; que también plantea una serie de exclusiones a esta norma:

  • Si el pagador es una persona física que pueda demostrar que no tiene su domicilio fiscal en España y que no está actuando en calidad de empresario o profesional, el límite a pagar en efectivo se eleva a los 15.000 € -o su contravalor en moneda extranjera-.
  • La limitación tampoco se aplica a pagos e ingresos realizados en entidades de crédito.

Según esta ley, cuando se realice una operación que no pueda pagarse en efectivo, las dos partes implicadas deberán conservar durante 5 años los justificantes de pago para demostrar que no se utilizó ningún medio de pago en efectivo.

 

¿Qué puede ocurrir si se incumplen estas limitaciones?

El incumplimiento de estas limitaciones se considera infracción administrativa grave y afecta tanto al pagador como a aquel que reciba total o parcialmente importes en efectivo. La base de la sanción será la cuantía pagada en efectivo en las operaciones de importe igual o superior a 2.500 € -o a 15.000 €, según lo que hemos detallado más arriba- y la Agencia Estatal de Administración Tributaria podrá actuar indistintamente con cualquiera de las dos partes implicadas o contra ambas.

En este último caso, tanto el pagador como el receptor responderán de forma solidaria de la infracción que se cometa y de la sanción que se imponga. Estas infracciones prescriben a los cinco años, que comenzarán a contarse desde el día en que se haya cometido. La sanción consistirá en multa pecuniaria proporcional del 25% de la base de la sanción.