Revisando los datos sobre vuelos en 2010 podemos afirmar que ha sido el año de la recuperación para las líneas aéreas. No solo se ha volado más que en los años desde que empezó la crisis, sino que incluso se han superado los niveles anteriores. Esto es, ha habido más de 2.440 millones pasajeros embarcados durante el año anterior, lo que representa un aumento del 10,41%.

Aunque parecen datos muy positivos, ¿qué sucede si analizamos la evolución del número de maletas perdidas? Curiosamente, se han producido situaciones similares en cuanto a ruptura de tendencias pero, en este caso, con resultados negativos para el viajero. Los números dicen que 29,44 millones de maletas sufrieron algún tipo de demora, pérdida o daño; lo que ha supuesto un incremento del 6,06% con respecto al año anterior. Esta cifra implica que por cada 1.000 pasajeros que vuelan se pierden 12,07 maletas.

¿A qué se debe este sorprendente aumento? Según cita el estudio de SITA, las principales causas atribuibles son el mencionado aumento en el número de pasajeros y las catástrofes naturales. En palabras de su consejero delegado “los más de 300.000 vuelos cancelados originaron el mayor caos aéreo desde la segunda guerra mundial”.

El año de las catástrofes naturales: las inclemencias meteorológicas suponen un verdadero reto para las compañías aéreas debido a la dificultad para preverlos y a la magnitud del daño que causan. Si la Organización Meteorológica Mundial catalogó el año pasado como el más caluroso de la historia, a su vez, tuvieron lugar otros fenómenos posiblemente derivados también del cambio climático. Los más dañinos para el tráfico aéreo fueron las olas de frío que se produjeron en todo el hemisferio norte durante el invierno (solo el 40% de los vuelos entre Enero y Marzo fueron cancelados en EE.UU. por problemas meteorológicos); y las cenizas volcánicas de Islandia que afectaron a más de 10 millones de pasajeros y sus correspondientes equipajes. El impacto de estos dos incidentes produjo que los retrasos en la entrega de equipajes aumentaran en un 10% con respecto a condiciones normales.

La distribución geográfica de los problemas de equipaje

Para calcular las proporciones de las pérdidas de equipaje por territorio se tiene en cuenta la suma acumulada de todos los aeropuertos que pertenecen a una región determinada. Siguiendo este método, Europa cuenta con prácticamente el 50% del volumen mundial, seguida de EE.UU. con un 22%, América Latina y Asia con un 10% respectivamente, Oriente Medio y Norte de África con un 8% en conjunto y, finalmente, el resto de África con un 3%.

Quizás muchos de los que lo hemos sufrido pensamos que las líneas aéreas no incurren en ningún coste cuando nos pierden las maletas, pero nada más lejos de la realidad. Los costes totales asociados con el retraso en la entrega, pérdida y recuperación de equipajes suponen 2940 millones de dólares al año para las líneas aéreas o, visto de otra forma, 1,2 dólares por pasajero embarcado.

¿Cuáles son los motivos principales por los que se pierde nuestro equipaje? Aunque hay varias razones, las más representativos son: el transfer (transferencia de equipaje entre destinos) con una incidencia del 51%, seguido de la no carga con un 14%, errores en el ticket/ cambio de maleta/ fallo en seguridad con un 12% y aduanas/ meteorología/ restricciones en el espacio aéreo en un 10%.

Finalmente, de las 12,07 maletas perdidas por cada 1.000 pasajeros, más del 50% son recuperadas por sus propietarios en un plazo inferior a las 42 horas. El tiempo medio de entrega se sitúa en 1,72 días y solo 0,43 por cada mil se pierden definitivamente o son sustraídas.

Fuente: SITA Baggage Report 2011